Quinto Encuentro de Solidaridad

con la Venezuela Bolivariana

Atarfe-Granada, del 6 al 9 de diciembre de 2007


Manifiesto

 

Por el Socialismo Bolivariano


I

Ante el resultado de la jornada del 2 de diciembre en la República Bolivariana de Venezuela, en la que se sometió a consulta popular la propuesta de Reforma Constitucional impulsada a iniciativa de la Presidencia de la República, y que fue enriquecida por la participación de amplios sectores populares, queremos felicitar al pueblo de Venezuela y a las instituciones de la República por el ejemplo de transparencia democrática en que se realizó dicha consulta popular, un ejemplo más, el último, de la forma en que se han producido todos estos procesos en el tiempo de la V República, a pesar del permanente uso de la violencia, el terror mediático y otras prácticas fascistas utilizadas por la oposición y de la injerencia del gobierno de los Estados Unidos y otros, financiando o dando cobertura mediática a los intentos de desestabilización.

A pesar de los pocos días transcurridos desde el 2 de diciembre, estamos convencidos de que serán analizados los factores que impidieron el triunfo de las aspiraciones populares y la realización de estas en el nuevo escenario que se presenta.

Un año antes, por idénticas fechas, el país volvía a elegir a Hugo Chávez Frías, como Presidente de la República, entre los candidatos propuestos.

Ningún país, en el corto tiempo histórico de 9 años, ha acudido tantas veces a las urnas para decidir el futuro en el que se quiere comprometer.

La sucesión de acontecimientos desde el mítico año de 1989, cuando se produce el “Caracazo”, ha sido vertiginoso, saldándose, en términos generales, todas las disputas y agresiones provocadas por una oposición fascistizada y fiel comparsa del gobierno de los EE.UU. y sus aliados en el mundo, a favor de los sectores sociales más desfavorecidos, las clases populares y los sujetos políticos comprometidos con el cambio social.

Las transformaciones de todo orden vividas por el país en los últimos años, parecen alejarlo definitivamente del modelo político, económico, social y cultural, que hizo quiebra definitiva a finales de los años 80.

Nos encontramos ante un país nuevo, que ha recuperado la mayor parte de sus recursos naturales, antaño en manos de una minoría desnacionalizada; en el que se han activado otros muchos recursos productivos, antes abandonados, disminuyendo el paro por debajo del 10%, y con el crecimiento económico más alto del continente.

Un país del que ha sido erradicada la lacra del analfabetismo y desarrollado una ingente labor educacional a todos los niveles.

Un país en el que, por primera vez, las políticas públicas se han dirigido a satisfacer la gran deuda social contraída por los gobiernos anteriores, iniciando el camino para satisfacer las necesidades de las grandes mayorías, en materia de alimentación, salud, empleo, educación y desarrollo endógeno y sostenible.

Todas estas transformaciones han sido posibles gracias al rechazo de las políticas neoliberales impulsadas desde los organismos internacionales, como el FMI y el BM, a la nacionalización de industrias estratégicas y servicios públicos, así como a la defensa de una verdadera soberanía frente al imperialismo norteamericano, así como frente a otros poderes económicos y políticos empeñados en acentuar los procesos de desnacionalización en beneficio propio.

Y sobre todas las cosas, las transformaciones han sido posibles gracias a la dignificación vivida por los sectores sociales explotados y silenciados durante siglos, convertidos en motor y garantía del proceso de cambios. Sin el papel protagónico de estos sectores, sin el nivel de organización popular conquistada, el avance hubiera sido imposible.¡Vaya desde aquí nuestro reconocimiento y solidaridad!

La experiencia de la Venezuela Bolivariana ha demostrado que es posible abanderar un proceso que tenga como objetivo la construcción de un modelo opuesto al del capitalismo, aunque éste último se encuentre en su fase más depredadora y militarizada y ha sido un impulso para el cambio y una esperanza para otros países de América Latina y del Caribe.


II

La necesidad de la “segunda independencia”, ha cobrado realidad en otros países del área. El mapa geopolítico de América Latina y el Caribe, también se ha modificado sustancialmente.

Desde sus propias características, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Uruguay, reinician procesos de transformación, que se suman a los ocurridos en años anteriores. Y, en cualquier caso, desde México hasta el Cono Sur, hacen quiebra los modelos políticos tradicionales, que sostuvieron desde finales del XIX, las estructuras de explotación y dependencia. Aún sin haber llegado a ser gobierno, los procesos que se han vivido y se están viviendo en México, Perú o Colombia, demuestran la inestabilidad y descrédito popular del viejo modelo de dominación. En todos estos procesos la irrupción de nuevos movimientos sociales y políticos ha cobrado un papel protagonista ¡Ni Cuba ni Venezuela volverán a estar solas!

La experiencia de la Venezuela Bolivariana demuestra al mismo tiempo, que es posible construir modelos de integración regional o supraregional, basados en la complementariedad y el beneficio mutuos, en el desarrollo integral de los pueblos, en la solidaridad y el respeto.

Este nuevo modelo de integración trata de avanzar a través de acuerdos bilaterales entre países o grupos de países, marcando las señas de identidad de un proyecto estratégico, el ALBA, alternativo al ALCA, éste último muy golpeado por el pronunciamiento contrario a su firma que han realizado Ecuador, Bolivia, Nicaragua y Uruguay y por las luchas que en otros países como Guatemala o Casta Rica, amplios sectores han efectuado. La firma de tratados “menores” es la expresión de las dificultades que al gobierno de EE.UU. se le han planteado en la región.

El nuevo rostro de la integración tiene la sonrisa del niño o niña, del adulto alfabetizado gracias al método cubano, “Yo sí puedo”; la sorpresa del que recobró la vista gracias a la “Misión Milagro”, mediante la cual han vuelto a ver más de 700.000 personas en el área, gracias de nuevo a la colaboración cubana; o la esperanza del obrero uruguayo que pudo volver a trabajar en aquella fábrica abandonada por sus dueños y hoy puesta en funcionamiento gracias a la inversión venezolana, etc.

Desde el corazón de América Latina comenzó a emitir TELESUR para todo el mundo, devolviendo la identidad a los pueblos latinoamericanos y ofreciendo una información alternativa a la generada por los medios oligopólicos de comunicación.

Otros proyectos van facilitando ese nuevo modelo de integración. Proyectos que por su complejidad necesitarán más tiempo para su concreción y desarrollo, como el Banco del Sur, las infraestructuras de comunicación que faciliten el contacto entre pueblos hermanos o la construcción de consorcios en ramas de interés estratégico común.

Otras voces, de rostro latinoamericano, se escuchan en los foros internacionales. Así ocurrió en la última Asamblea General de las NN.UU, con los presidentes Evo Morales y Rafael Correa y en la última Cumbre Iberoamericana, gracias a la intervención de Argentina o Nicaragua.

La trascendencia regional, continental y mundial de la Revolución Bolivariana se ha convertido, pues, en uno de sus rasgos definitorios, lo cual agudiza la reacción virulenta del gobierno de los EE.UU. y sus aliados en el mundo contra ella.


III

En la campaña electoral para elegir Presidente, en diciembre de 2006, Hugo Chávez Frías insistió en que su reelección supondría un salto cualitativo para la Revolución Bolivariana. Pidió el voto para construir el “Socialismo Bolivariano”, para unificar a los sujetos políticos de la Revolución y para vertebrar un auténtico poder popular concebido como poder constituyente. Como ocurriera en las elecciones de 1998, de las palabras se ha ido directamente a los hechos, una experiencia inaudita que socava los cimientos de una práctica política asentada históricamente en la falsedad de las promesas electorales y en el incumplimiento de las mismas. La veracidad, la honradez, el compromiso y la constante consulta popular, son los pilares sobre los que se asienta la autoridad moral y efectiva del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Mirando hacia el futuro, construyendo el futuro, los retos planteados por la Reforma Constitucional, habrán de buscar otro escenario para su realización, utilizando los recursos legales que la Constitución de 1999 ofrece.


IV

En los últimos acontecimientos vividos por el pueblo bolivariano de Venezuela, hay que denunciar con contundencia, la virulencia que contra el proceso de cambios que diseñaba la Reforma Constitucional, han desplegado los poderes políticos, económicos y mediáticos del Estado español. Nunca antes, ni siquiera cuando el golpe de 2002, habíamos asistido a una campaña de tal envergadura dirigida a intervenir en el proceso interno venezolano; alineada con las corrientes desestabilizadoras y violentas de la oposición interna. A la campaña orquestada por los medios de comunicación en el Estado español, se han sumado la Jefatura del Estado y la Presidencia del Gobierno, seguramente para dejar claro las dependencias y hermandades que entre ellos existen –medios y aparato político-, poderes fácticos al servicio de las empresas multinacionales; echando mano para esta estrategia de un discurso colonialista, arrogante y de clara matriz ideológica eurocéntrita. Posición que ya se venía aplicando en relación a Bolivia y que, ante la sublevación del “sur”, el norte no podía consentir. Es en este contexto en el que debemos interpretar lo ocurrido en la última Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado.

La posición frontal y beligerante frente a los procesos de cambios que se desarrollan en numerosos países del área, no debe ser interpretada sin embargo como meramente discursiva o ideológica. La base debemos buscarla en la defensa de los intereses estratégicos y económicos de importantes empresas multinacionales que se niegan a respetar los nuevos marcos jurídicos establecidos soberanamente por este grupo de países y que se resisten a adecuar sus parámetros de explotación a las nuevas condiciones. Este, y no otro, fue también el trasfondo de lo ocurrido en la última Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado.


V

El movimiento de solidaridad con la Revolución Bolivariana ha recorrido también su propio camino desde el inicio del proceso revolucionario.

Desde el I Encuentro, celebrado en Madrid en 2003, ha demostrado una gran capacidad de acción política y un continuo crecimiento. Destacando su composición plural y muy diversificada como una de sus características. Los logros conseguidos, principalmente en los últimos tiempos, para dotarse de elementos que le den personalidad colectiva (nos referimos a la página web, la lista de correo, etc), son un aliciente más y un reconocimiento del nivel de desarrollo y presencia alcanzados por comités, plataformas, coordinadoras, etc.

El movimiento de solidaridad con la Revolución Bolivariana ha conseguido, desde los primeros momentos, el apoyo y solidaridad de otras organizaciones internacionalistas. No podía ser de otra manera, pues la lucha de los pueblos es una sola a nivel mundial. El apoyo mutuo entre organizaciones cobra más fuerza si cabe en la presente coyuntura en la que hablar de Revolución Bolivariana excede los marcos de la República Bolivariana de Venezuela. La presencia de este novedoso proceso de cambios, se inserta en el campo de otras muchas luchas populares en distintos países y se convierte en un aliento que las fortalece. Todos estos elementos deben alentar el trabajo unitario entre organizaciones solidarias; trabajo unitario que nos permita avanzar en nuestros objetivos mancomunando esfuerzos, compartiendo recursos y globalizando estrategias. Este V Encuentro señala la necesidad de volver la mirada hacia la población que, en este caso, procedente de América Latina y El Caribe, vive entre nosotras y nosotros. En la mayoría de los casos fueron obligados y obligadas a salir de sus países de origen por la devastación social que las políticas neoliberales produjeron o para salvar su vida y la de sus familias ante el acoso del terrorismo de Estado. Con ellas y ellos compartimos la denuncia de las situaciones que los condujeron a la emigración, sintiéndonos partícipes de su suerte; con ellas y ellos compartimos la denuncia y la lucha contra la condiciones de explotación a las que son sometidas y sometidos, igual que el resto de la población asalariada, en las actividades productivas que desarrollan; con el agravante de que han de sufrir, además, comportamientos xenófobos y racistas, propios de una sociedad que ha perdido, en términos generales, valores como la solidaridad entre pueblos y la hermandad entre iguales.

El principal trabajo realizado por el movimiento de solidaridad con la Revolución Bolivariana ha estado dirigido a combatir las campañas agresivas que los medios comerciales de comunicación desarrollan sin discontinuidad contra ella. Campaña mundial que tiene en cada país unas características propias. Difundir la realidad de lo que ocurre en la República Bolivariana de Venezuela, ofreciendo voz a los protagonistas del proceso, gubernamentales, académicos o portavoces de las organizaciones populares. Denunciar las políticas hostiles de los grupos políticos y/o empresariales de “marca” española; garantizar la presencia del movimiento en los encuentros que se han sucedido en la República Bolivariana de Venezuela en todos estos años (Encuentro Mundial de Solidaridad, Encuentro Mundial de Mujeres, Foro Social Mundial, Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, etc). Cobrando especial importancia el trabajo realizado para que la defensa de la Venezuela Bolivariana se abriera paso en determinadas instancias de la izquierda social y política que en el Estado español no comprendieron la naturaleza del proceso que se estaba viviendo. Si hoy hiciéramos recuento de todas las actividades realizadas en estos años nos sorprendería la ingente labor realizada. ¡Nuestra enhorabuena a todas las organizaciones, a todas las personas que las hicieron posibles!

Este V Encuentro de Solidaridad con la Venezuela Bolivariana nos plantea los mismos retos, nuestros objetivos siguen siendo los mismos pues la Revolución Bolivariana continúa su desarrollo cualitativo y cuantitativo y la reacción contrarrevolucionaria, dentro y fuera de sus fronteras, también. Actualizar nuestro conocimiento sobre los nuevos retos que se están desarrollando, etc.

Proseguir el acercamiento entre organizaciones, algunas nuevas o de composición cambiante; compartir experiencias para aprender colectivamente de errores y aciertos, compartir recursos siempre que sea posible; garantizar y mejorar los instrumentos que nos permiten la comunicación entre nosotros y con el mundo (página web, lista de correo, etc); fortalecer los criterios de coordinación basados, como ha sido hasta ahora, en la voluntariedad; garantizar la convocatoria del VI Encuentro, etc.

En el año en que se cumplen 40 años de la muerte del “Guerrillero Heroico”, nuestras consignas siguen siendo las mismas.

¡Si el presente es de lucha, el futuro es nuestro!

¡Rompiendo Cercos. Uniendo Pueblos!

¡Viva la solidaridad internacionalista!

¡En Venezuela, no Pasarán!

¡Socialismo o Socialismo! ¡Venceremos!

Atarfe-Granada, 6 al 9 de diciembre de 2007


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